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Pequeños cambios en tu dormitorio pueden transformar la habitación en un verdadero oasis de relajación
Dormir perfectamente es un sueño para muchos de nosotros, incluso con todos los artilugios, flyhacks y rituales «para dormir mejor». Resulta que el secreto de un sueño reparador no está en la tecnología, sino en los pequeños pero importantes detalles de nuestro dormitorio. RTÉ ha descubierto que la comodidad, la temperatura, la luz, el sonido, la calidad del aire, los muebles y el orden en la habitación son factores clave para dormir bien.
Muchos de nosotros no podemos cambiar cosas globales: nuestra rutina laboral, nuestra situación familiar o la distribución de nuestro piso de alquiler. Pero pequeños ajustes pueden tener un impacto significativo en el sueño.
La comodidad por encima de todo
- Mantas para todos. Si compartes cama con tu pareja, una idea estupenda son dos mantas separadas. Así cada uno puede elegir su propia temperatura: una manta ligera para sí mismo y otra más cálida para el que se está congelando.
- El colchón adecuado. Comprar un colchón es clave, pero el proceso de selección puede ser confuso. Merece la pena no sólo sentarse en él en una tienda, sino tumbarse como se duerme en casa, por ejemplo, boca arriba, de lado o boca abajo. La experiencia ayuda a calibrar la comodidad.
Aire e iluminación
- Humidificadores, purificadores de aire o plantas de interior ayudan a limpiar el aire. Las plantas no sólo decoran la habitación, sino que también aumentan la humedad y mejoran el microclima.
- Iluminación inteligente. Un sistema de iluminación inteligente permite programar la luz por separado para distintas zonas: una luz cerca del armario, una luz de noche o la luz principal. Así evitarás molestar a tu pareja y favorecerás tu biorritmo natural.
Espacio y orden
- Almacenamiento sin caos. Los espacios de almacenamiento que normalmente no se utilizarían pueden servir para guardar el teléfono o pequeñas cosas. Así crearás una sensación de «santuario» en el dormitorio y menos distracciones.
- Minimiza el ruido. Organiza tu dormitorio de modo que nada perturbe tu sueño: el sonido, las luces e incluso el teléfono. Si no puedes quitarte los aparatos por completo, escóndelos detrás de la cama o en un cajón para que no provoquen procrastinación antes de acostarte.
Dormir bien no es una fantasía. Pequeños cambios en tu dormitorio pueden convertir la habitación en un auténtico oasis de relajación. E incluso si vives en un pequeño piso de alquiler, es posible crear un dormitorio acogedor en el que apetezca dormir.
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