Cómo mantener unida a su familia: un sencillo hábito que ha salvado miles de matrimonios


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Un hábito que le ayudará a mantener unida a su familia

La mayoría de las crisis familiares no surgen al instante, sino que se acumulan durante años debido a pequeños malentendidos y al silenciamiento de rencores.

Los psicólogos están convencidos de que un simple hábito puede evitar la destrucción de las relaciones incluso al borde del divorcio.

Se trata de conversaciones regulares y tranquilas que ayudan a la pareja a mantenerse unida a pesar de la rutina de la vida. Sin embargo, para que esta herramienta funcione, es necesario comprender la importante diferencia en la forma en que hombres y mujeres perciben la comunicación.

Por qué hablar sin prisas es el salvavidas de una pareja

La principal causa de distanciamiento entre la pareja suele ser la falta de comunicación. Cuando los cónyuges dejan de hablar de sus sentimientos más íntimos, aparece entre ellos un muro invisible, más difícil de derribar con el paso de los años. Sin embargo, las conversaciones regulares sobre las emociones, no sólo sobre el dinero o la vida cotidiana, pueden restablecer la confianza y ayudarle a percibir a tiempo la ansiedad de su ser querido.

Estas conversaciones actúan como defensa contra futuras peleas y ayudan a recuperar el ánimo romántico. Incluso una breve confesión de los propios sentimientos o unas palabras de gratitud pueden reforzar la intimidad. Los psicólogos recomiendan organizar al menos una vez a la semana veladas conjuntas al margen de las tareas domésticas para dedicarse atención sólo el uno al otro. La capacidad de respetar las opiniones ajenas y escuchar sin juzgar hace que la unión sea fuerte y capaz de resistir cualquier problema de la vida.

Qué significa realmente «hablemos» para los distintos géneros

A pesar de la importancia del diálogo, el inicio mismo de una conversación suele ser la causa de una discusión. El problema es que hombres y mujeres perciben la llamada a hablar de maneras muy distintas. Para una mujer, la invitación a hablar es una invitación a la intimidad emocional y una especie de terapia. Busca compartir sentimientos y recibir apoyo, lo cual es natural para el cerebro femenino multitarea.

Los hombres suelen percibir esta inocente frase como una señal de alarma. En la mente masculina se asocia con futuras acusaciones, críticas o culpabilidad. Los cerebros de los hombres están orientados a las tareas, por lo que los llamamientos demasiado generales les hacen ponerse a la defensiva o retraerse. Esta discrepancia en la percepción es el origen del ochenta por ciento de los conflictos de pareja.

Cómo aprender a hablar el idioma de tu pareja para evitar peleas

Para que la conversación se convierta en un puente hacia el entendimiento y no en la causa de un nuevo conflicto, los psicólogos aconsejan evitar el lenguaje vago. Definir tus necesidades de forma directa y específica alivia la tensión y ayuda a tu pareja a entender cómo proceder. En lugar de una llamada angustiosa para una conversación seria, es mejor utilizar frases sencillas y sinceras:

  • Ahora mismo estoy triste, por favor, abrázame.
  • Tu atención es muy importante para mí, pasemos la tarde juntos.
  • Me siento cansado y necesito compartir opiniones sin buscar soluciones.

Estas peticiones tan claras permiten al hombre mostrarse atento sin sentirse amenazado, y a la mujer obtener el apoyo emocional necesario. Cuando la pareja tiene en cuenta las peculiaridades psicológicas del otro, la conversación se convierte en una oportunidad de desarrollo.

El intercambio constante de opiniones permite a los miembros de la pareja no perder su conexión emocional, que se convierte en un apoyo fiable para una unión duradera. Este tipo de interacción diaria ayuda a la familia a superar con éxito los retos de la vida.

Este hábito no requiere grandes esfuerzos, pero su impacto positivo en la solidez del matrimonio es enorme.