Se ha determinado que la duración del sueño aumenta el riesgo de muerte prematura


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Los médicos advierten: tanto la falta como el exceso de sueño pueden tener consecuencias graves y a veces mortales

El sueño nocturno tiene un impacto en la salud mucho mayor de lo que se pensaba. Los médicos advierten: tanto la falta como el exceso de sueño pueden tener consecuencias graves y a veces mortales. Cuánto sueño se considera perjudicial, cuenta RBC-Ucrania con referencia a las declaraciones de un médico en antena del popular programa radiofónico español Hoy por Hoy.

Cuál es la cantidad óptima de sueño

El experto en sueño Juan Antonio Madrid informó de que la cantidad óptima de sueño para la mayoría de los adultos se sitúa entre 6,5 y 8,5 horas por noche.

Los peligros de dormir poco y dormir demasiado

El experto señala: si una persona duerme menos de seis horas, las consecuencias negativas para el organismo aparecen ya a medio plazo. Al mismo tiempo, dormir demasiado también conlleva riesgos.

«Poca gente lo sabe, pero dormir demasiado está asociado a diversas enfermedades», señala Madrid.

Los estudios demuestran que dormir entre 10 y 12 horas por noche puede asociarse a un mayor riesgo de muerte prematura, de desarrollar trastornos metabólicos e incluso Alzheimer.

Relación entre sueño y demencia

Los datos del Fremingham Heart Study sugieren que el aumento de la duración del sueño puede ser un signo precoz de demencia.

Las personas que dormían más de nueve horas por noche tenían un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

La Dra. Rosa Sancho, de Alzheimer’s Research UK, explica que los cambios en los patrones de sueño pueden aparecer mucho antes de los primeros síntomas de pérdida de memoria, lo que puede ayudar a los médicos a identificar los riesgos en una fase temprana.

No sólo importa la cantidad, sino también la calidad

Los expertos señalan: no sólo importa la duración del sueño, sino también su calidad y regularidad. Los microdespertares breves durante la noche pueden reducir el efecto reparador del descanso, aunque la persona duerma suficientes horas.

Un horario de sueño estable influye más en la longevidad que el número total de horas en la cama. El sueño diurno no puede compensar totalmente el descanso nocturno.