Foto: de fuentes públicas
Un reciente estudio a gran escala ha revelado un enemigo invisible: el agua potable ordinaria
Puedes renunciar a la sal en la comida y hacer ejercicio, pero tu tensión arterial seguirá subiendo. Hay una razón para ello, que poca gente adivina. Qué producto exactamente tiene una gran influencia en el aumento de la presión arterial, dice RBC-Ucrania con referencia al post del profesor y nutricionista Oleg Shvets en Facebook.
Lo que reveló el estudio sobre la hipertensión arterial
Un reciente estudio a gran escala ha revelado un enemigo invisible: el agua potable ordinaria. Resultó que la mineralización excesiva con sodio puede provocar hipertensión incluso en quienes llevan un estilo de vida sano.
Un análisis de 27 artículos científicos que abarcan EE.UU., Europa, África y Australia descubrió lo siguiente: beber agua con exceso de salinidad aumenta el riesgo de hipertensión en un 26%. Este riesgo es comparable al de una baja actividad física, lo que significa que un vaso de agua «equivocada» daña los vasos sanguíneos tanto como un estilo de vida sedentario.
Incluso un pequeño exceso marca la diferencia
Se ha descubierto que las personas que beben agua con alto contenido en sodio sufren un aumento constante de la tensión arterial: la sistólica en 3,22 mmHg y la diastólica en 2,82 mmHg. A nivel individual, esto parece poca cosa, pero a escala poblacional provoca millones de nuevos casos de cardiopatías.
El problema es especialmente grave en las zonas costeras, donde los sistemas subterráneos de agua dulce y salada están próximos entre sí.
¿Cómo daña el agua los vasos sanguíneos?
El sodio que entra en el organismo con el agua actúa de forma insidiosa:
- Reduce el nivel de óxido nítrico, necesario para la relajación vascular.
- Aumenta la rigidez de las arterias, volviéndolas quebradizas.
- Afecta a la regulación nerviosa, manteniendo al organismo en un estado de estrés constante.
¿Por qué la OMS no da la voz de alarma?
Ahora la Organización Mundial de la Salud no ha fijado un límite estricto para el sodio en el agua, considerándolo seguro para la salud.
Sin embargo, los científicos señalan que en algunas regiones (por ejemplo, Bangladesh) las concentraciones de sal en el agua son 6 veces superiores a las normas estadounidenses y europeas. Sólo se reconoce oficialmente una cosa: las concentraciones superiores a 200 mg/l hacen que el agua tenga un sabor desagradable.
¿Quién corre peligro?
Más de 3.000 millones de personas viven en zonas costeras donde el agua de manantial se está salinizando progresivamente.
Aunque aún se está investigando una relación directa entre este tipo de agua y los accidentes cerebrovasculares, los científicos ya están seguros: existe una relación lineal entre el sodio del agua y la presión arterial, independientemente del sexo y la edad.
Observaciones: