Las patatas asadas quedarán crujientes, sabrosas y doradas: esta especia lo cambia todo


Foto: de fuentes abiertas

Cómo un simple ingrediente puede convertir una patata frita normal en un plato de restaurante con una corteza perfecta y un rico sabor

Las patatas asadas parecen un plato sencillo, pero no siempre salen como uno quiere: a veces blandas, a veces pálidas, a veces demasiado grasientas. De hecho, hay un sencillo secreto que cambia radicalmente el resultado. Se trata de una especia que no sólo realza el sabor, sino que también ayuda a formar una apetitosa corteza dorada y un sabor profundo.

Qué especia hace que las patatas sean perfectas: sin duda debe añadirla a su plato

El pimentón ahumado se considera el principal ingrediente mágico. Es el que confiere a las patatas un cálido color dorado, un ligero aroma ahumado y hace que su sabor sea más intenso. A diferencia del pimentón ordinario, el pimentón ahumado tiene profundidad y carácter, gracias a lo cual hasta las patatas más sencillas empiezan a saborearse como un plato de un restaurante caro. Combina perfectamente con la mantequilla, se revela rápidamente al calentarlo y crea un efecto de corteza dorada.

Cuándo y cómo añadir correctamente la especia

El mayor error es añadir las especias justo al principio de la fritura. En este caso pueden quemarse y dar amargor. El pimentón ahumado debe añadirse 1-2 minutos antes de que las patatas estén listas, cuando estén casi crujientes. Entonces la especia tendrá tiempo de calentarse, revelar su sabor y cubrir uniformemente las piezas sin perder sus propiedades. Media cucharadita por sartén mediana es suficiente para que el sabor sea expresivo, pero no demasiado fuerte.

El pimentón ahumado contiene pigmentos naturales y pequeñas partículas que, al entrar en contacto con la superficie caliente de la sartén, contribuyen a que la costra se forme más rápidamente. Por eso la corteza es más uniforme y crujiente. Las patatas fritas adquieren un aspecto más apetitoso y un sabor más rico.

Con qué combinarlas para un resultado perfecto

Para un sabor armonioso, el pimentón ahumado debe combinarse con una pizca de ajo en polvo y pimienta negra molida. Es mejor añadir la sal al final, cuando las patatas ya estén doradas. De este modo se conserva el crujiente y se evita el exceso de humedad en la sartén. Si se desea, se puede añadir un poco de romero seco, pero en una cantidad mínima para que no interfiera con el sabor principal del pimentón.